Fiestas

 

  • Fecha: 20 de octubre.

    En la festividad de los Patronos San Simón y San Judas, se conmemora el aniversario de la conquista definitiva de Zahara a manos cristianas ocurrida en 1483.

    El acto central consiste en el traslado en procesión del pendón que ondeó, como signo de conquista, en lo alto de la Torre del Homenaje tal día. Durante dichos días se celebran una serie de actos englobados en una semana cultural tales como: concursos de pintura, poesía, fotografía y conferencias y exposiciones, sobre la historia y tradiciones de Zahara.

    Actividades:
    Además de las descritas, la semana cultural se cierra con:
    • Traslado del Pendón.
    • Discurso del Alcalde.
    • Pregón de las fiestas.
    • Comida popular en la plaza del Rey.
  • Fecha: Mes de agosto.

    Cada año en el mes de agosto, Zahara celebra su Feria y Fiestas de una manera muy particular, con competiciones para todas la edades, baile y suelta de vaquillas. Uno de los aspectos más singulares es la reunión de las familias con los que en su día tuvieron que marchar a otros lugares, y eligen esta fecha para volver a su tierra.
  • Fecha: 24 de junio.

    A modo de celebración de la entrada del verano, se celebra una romería en la ribera de Arroyomolinos en honor al Santo. Con el traslado del Santo desde la ermita de San Juan , hasta Arroyomolinos acompañado de los romeros, comienza la romería de más tradición de Zahara. No hace mucho, antes de que las aguas del pantano anegaran las huertas de Arroyomolinos, tenía un caracter muy familiar, pues las familias de Zahara se trasladaban a Arroyomolinos acogidas por las familias del lugar para pasar una jornada de convivencia entrañable. Actualmente quizás ha perdido parte de su encanto en ese sentido, pero sigue celebrándose con gran devoción.

    Actividades:
    • Misa en honor al Santo.
    • Concurso de Carrozas.
    • Música de baile.
    • Servicio de bar y restaurante.
  • Fecha: Mes de junio.

    Los primeros cultos se celebraron en Lieja en el año 1230. Fue el Papa Urbano IV quien los hizo extensivos a toda la Iglesia en el 1261 mediante la bula "transiturus de hoa mundo".
    El concilio provincial de Tarragona introduce la celebración del Corpus en 1301.
    Durante el siglo XIII hay pruebas poco precisas de celebraciones publicas en honor del Santísimo Sacramento.
    Los primeros datos que den cierta garantía de su celebración se tienen a principios del siglo XV en Toledo, aunque otras opiniones afirman que se celebró por primera vez en Toledo en el año 1280 y dos años más tarde en Sevilla.
    En el siglo XV su celebración se había generalizado y popularizado en todos los reinos españoles. Esta unida a los autos sacramentales, que se representaron durante mucho tiempo, alcanzando su máximo esplendor en los s. XVI y XVII.
    En Zahara, se celebra el Corpus desde su reconquista (1.483). Hecho que lo prueba su magnifica custodia, que data del siglo XV. Es la fiesta de las que nos sentimos más orgullosos los zahareños y que ha sido en parte emulada por los pueblos vecinos de Algodonales y El Gastor, esto a nuestro juicio debe guardar alguna relación con que ambas localidades dependieron administrativamente de Zahara hasta el siglo XIX, como prueba de ello cabe decir que ni Grazalema ni Prado del Rey, que aunque son pueblos vecinos no dependieron de ella, no llevan a cabo ningún tipo de imitación.

    El Corpus en Zahara está declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional (único Corpus que ostenta esta distinción en toda Andalucía) desde el 24 de abril de 1.980,y declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, Orden de 20 de mayo de 1.997. Declaraciones que ha obtenido por su singular protagonismo dentro de las fiestas de España y Andalucía.
    Es la fiesta sin lugar a dudas más importante de Zahara, y una de las más importantes de toda España en cuanto a tradición, belleza, singularidad y protagonismo.
    Las descripciones literarias de nuestro Corpus son abundantes y variadas. Por su precisión y sobriedad vamos a citar las siguientes:

    "Cuando después de subir por callejas pinas y angostas, el viajero arriba alo alto de la encaramada villa, se estremece ante el insólito paisaje que sus asombrados ojos contemplan. Los zahareños, con encomiable empeño y luego de improbos afanes, han recreado un maravilloso bosque repleto de verdor, fragancia luz y color.
    El suelo de las calles está tupidamente alfombrado de fresca y glauca hierba. Las paredes aparecen profusamente tapadas por ramas de chopos entreveradas con flores, adelfas y plantas aromáticas. Los relucientes balcones son cubiertos con mantones valiosos y colchas bordadas y, estrategicamente desperdigados, pequeños altares de un exorno primoroso esperan a que la procesión, repitiendo las pautas de un rito secular que se remonta a los albores cristianos de la población, haga estación ante ellos en su recorrido anula por las plazas y calles principales del engalanado y concurrido pueblo.
    Acabada la solemne misa concelebrada, el Santísimo Sacramento, arropado en una custodia centenaria, sale del templo parroquial de Santa maría de la Meza, otrora sede arciprestal, bajo un suntuoso palio rojo y gualda y cuyos seis varales portan, dignos y cuidadosos, varones próceres de la villa. El cortejo lo abre un tintineante guión barroco de plata y lo contemplan los niños de la primera comunión, autoridades variopintas y una multitud de fervientes católicos que rezan y cantan embargados de emoción y de acendrada espiritualidad. Una banda musical alegra, con sus sones e himnos patrios, el aire perfumado de la soleada mañana zahareña. Lenta, majestuosa y acompañada de cántigos, plegarias, lluvia de pétalos y repicar jubiloso de campanas, la procesión sacramental del Cuerpo de Cristo termina su recorrido y retorna a su sacro recinto.
    Cuando, al atardecer, el viajero se aleja de Zahara y del altivo castillo a cuyos pies se cobija, siente la grata e imborrable impresión de que ha asistido a un irrepetible acto litúrgico que todas las primaveras brota y se representa en un marco natural e histórico de inmarcesible belleza."

    "A las cinco amanecieron las flores, las macetas, las paredes encaladas. A las ocho Zahara se convierte en armonía de aroma y colorido, cuando ya estaba a punto de convertirse en tarjeta postal."
    José Mª Pemán 1.974

    "Desde el amanecer, en junio anda el alba por las cinco, entran en el pueblo caballerías cargadas de ramas zarzas y retamas de la sierra. Zahara posee uno de los más hermosos sotobosques del mundo, desde la aulaga al lentisco, y sobra donde cortar. A las nueve de la mañana, continúan escribiendo en 1978 los hermanos José y Jesús de las Cuevas en su monografía sobre Zahara, el pueblo ha cambiado de aspecto. Los arbustos, los árboles enteros, cubren las paredes de todas las casas, hasta más allá de los balcones del segundo piso. Hay quien necesita sólo para su fachada 40 ó 50 cargas de ramas. Sobre ellas caen combadas y todavía con el doblez de la cómoda, los ricos paños que se conservan en las casas de los pueblos antiguos para ocasiones semejantes. También están las inefables colchas de color de oro que, en la mañana y sobre el verde, fulgen como topacios, Y los encajes. Hay casas donde la vegetación ha cubierto la fachada y, luego, han tenido que hacer un hueco con el hacha para entrar. El suelo está tapizado de juncias espesísimas con un acre olor a río."
    José y Jesús de las Cuevas 1.978

    Los actos litúrgicos se celebran por la mañana, con una misa concelebrada en la Iglesia Parroquial desde donde una vez terminada ésta saldrá la procesión con el Santísimo bajo palio, que hara estación en los numeroso altares que se levantan a lo largo de todo el recorrido.
    Terminada la celebración religiosa, sigue la fiesta popular con conciertos de músicas medievales, músicas de baile hasta la madrugada, concursos etc.
  • Fecha: Mes de febrero/marzo.

    Fiesta de gran tradición, y enorme participación popular, con chirigotas infantiles y adultos en una proporción de las más altas de toda la provincia.
    Los actos principales del carnaval son el pasacalles, que recorre las calles del pueblo dejando el sabor de los primeros pasodobles, cuplés y estribillos impregnando cada rincón. El pregón tiene lugar a continuación, para seguir con las actuaciones de las agrupaciones infantiles y adultas. La espontaneidad y la fiesta se disparan durante todo el fin de semana en cada rincón de Zahara, concluyendo con la entrega de placas homenaje y el entierro de La Algarroba el domingo.